Alergia estacional: ¿molestias en primavera o verano?

¿Estás listo/a para enfrentar la primavera? Para algunos, esta florida estación del año es una tortura producto de la alergia y los síntomas asociados. Queremos ayudarte a respirar aliviado, disfrutar tu entorno y mejorar tu calidad de vida con estos simples consejos. ¡Por una primavera feliz!

Las alergias estacionales se deben a la exposición a sustancias suspendidas en el aire (como el polen), que aparecen solo durante ciertas épocas del año. La alergia, es una patología crónica, que en su mayoría tiene un patrón hereditario. A medida que uno se expone a esas partículas, las mucosas se van sensibilizando y se genera esta reacción exagerada del organismo.

Algunos síntomas asociados a la alergia estacional:

  • Conjuntivitis alérgica, que se manifiesta en la irritación y enrojecimiento de las mucosas de los ojos. A simple vista, se aprecian los ojos llorosos y enrojecidos.
  • Rinitis, o inflamación de la mucosa nasal. Se refleja en una congestión de la zona e incluye picazón y secreciones provenientes de la nariz.
  • Molestias en la garganta y dificultad para respirar, producto de la mayor congestión de las vías superiores.

La alergia y sus síntomas, son producidas por una reacción exagerada del sistema inmune a los elementos del entorno (polvo, polen, semillas de plátano oriental, entre otros), liberando una sustancia llamada histamina. Por ello, a menudo estos cuadros son combatidos con medicamentos (antihistamínicos) y tratamientos médicos de seguimiento.

¿Quieres disfrutar esta primavera sin complicaciones? Te invitamos a revisar nuestros siguientes consejos:

  1. Evitar el contacto directo con el polen y usa lentes al momento de salir.
  2. Ventilar tu hogar entre 5 a 10 minutos, a media mañana. Evitar hacerlo muy temprano o en la noche, ya que es cuando se concentran los mayores niveles de polen en el ambiente.
  3. Limpia las superficies con paños húmedos, aspira alfombras y no utilices escobas ni plumeros, así no generas polvo en suspensión.
  4. Lava la ropa de cama y cortinas periódicamente. Al hacer la cama, estira las sábanas y no las sacudas, de esta manera, evitas liberar más polvo.
  5. Te recomendamos no tener peluches ni libros en estantes de los dormitorios.
  6. Prefiere pisos flotantes o de madera, en vez de alfombras, porque éstas últimas acumulan ácaros.
  7. Si sospechas que estuviste en contacto con polen o demasiado polvo en suspensión, te aconsejamos cambiar de ropa al llegar a tu casa, lavarse bien la cara y las manos. O bien, tomar un baño.

Para detectar a qué es alérgico un paciente, es necesario conocer la historia clínica de éste y considerar factores hereditarios. El diagnóstico se realiza mediante test cutáneos y de sangre, en los cuales se expone al paciente a las posibles situaciones que desencadena la respuesta alérgica. Si tienes molestias asociadas o tu cuadro alérgico está generando complicaciones, te recomendamos acudir con un especialista. ¡Disfruta la primavera!

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