Cuida tu vesícula: Síntomas de que algo anda mal

La colelitiasis o colecistitis, es el nombre científico para los cálculos a la vesícula; una patología muy común, que sufre cerca de la mitad de las mujeres chilenas mayores de 50 años y cuya presencia puede ser un factor de riesgo para desarrollar cáncer u otras complicaciones gastrointestinales.

La vesícula es un órgano pequeño, con forma de pera, ubicado en la zona derecha del abdomen, debajo del hígado. Se caracteriza por almacenar y concentrar la bilis (líquido digestivo) secretada por el hígado y contribuir en el proceso de digestión de las grasas.

¿Por qué se producen los cálculos biliares?

Se debe a una sobresaturación de colesterol en la bilis. Por eso la gran mayoría de los cálculos biliares son de colesterol. Las molestias o complicaciones de salud se producen cuando los cálculos obstruyen los conductos biliares (aquellos que conducen la bilis desde la vesícula biliar y el hígado, al intestino delgado).   Otras causas de la colecistitis se atribuyen a fallas hepáticas en la producción de bilis, problemas con el conducto biliar, tumores, infecciones, entre otras.

La presencia de cálculos en la vesícula es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer, tumor de alta frecuencia y mortalidad en Chile. Por estas razones, es muy importante diagnosticar y tratar a tiempo esta enfermedad.

Los signos y síntomas de la colecistitis son:

  • Dolor intenso en la parte superior derecha o en el centro del abdomen
  • Dolor que se extiende al hombro derecho o a la espalda
  • Dolor con la palpación del abdomen
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Fiebre

Los signos ocurren generalmente después de las comidas, en especial, si son abundantes o altas en grasas. Si el dolor abdominal que sientes es tan intenso que no puedes quedarte sentado ni encontrar una posición cómoda, debes acudir a nuestro servicio de Urgencia.

Tratamiento

El único tratamiento efectivo es realizar una intervención quirúrgica.  La colecistectomía laparoscópica, consiste en la extirpación de la vesícula enferma a través de pequeñas incisiones en el abdomen, por donde se introducen delgados instrumentos quirúrgicos.

Es una cirugía que requiere hospitalización de un día, mínimamente invasiva y el mínimo del dolor postoperatorio. Además, sólo requiere una semana de reposo para volver a la vida cotidiana. Si ya cuentas con el diagnóstico o tienes sospechas por algún síntoma, reserva tu hora con nuestros especialistas y solicita tu presupuesto.